
Un beso oscuro y misterioso,
a mitad de la noche mas fría
del invierno, un beso casi tan
frío como la escarcha de sus ojos
eternos.
En la oscuridad mas silenciosa un
cauteloso beso se clava en mi boca,
como un hielo se posa en mi corazón detenido,
como el dolor mas intenso que como látigo me azota,
mis lágrimas tibias corrieron como ríos.
El adiós me has pedido,
la noche y el día nos separan,
el amor y el odio... la soledad
acompañada.
Solo tu presencia me despierta
en las mañanas
un amor que no es, un recuerdo
mal borrado, el sabor amargo de
la muerte amante,
los ojos perdidos y miedosos
de la oscuridad mas grande.





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