Me dijo que nadie me creería, que me mirarían raro
o con pena, que me tratarían de mentirosa y muchas otras cosas más.
No hablamos a voz alzada, solo susurros en armonía constante,
un zumbido y aroma a rosas, un aura luminosa y un silencio
hermoso. No pude hablarle, no pude mirarlo,
pero me hablaba desde el alma, su forma indefinida
parecía sonreirme siempre, me sentí a gusto, pero con miedo
con dudas de si acaso era real, no me dio mensaje divino
tampoco apocalíptico... solo lo vi, me sentí amada y tranquila,
Pero no cambio mi vida, y no capte el mensaje, no me considero
digna como para haberlo visto, no se si creo en Dios, no asisto
a la iglesia, no me percino ni rezo...
Por que yo?...
viernes, 29 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





guau... me gustó...
ResponderEliminar