martes, 28 de abril de 2009

Ausencia

AUSENCIA

Aterrado, desolado, sumamente lastimado; Me eh despertado.
Desde un rincón de mis fantasías te miro… ámame, ámame te lo pido, ámame, ámame te suplico. Bendíceme con una caricia helada, con un beso arrancado de tu ira… Perdóname.

¡Un calabozo, es un calabozo! Estoy encerrado en la libertad de la vida, recorriendo uno a uno la soledad de sus años. Tu pestañear es infinito, ¿están cansados tus parpados?, ¿están en huelga tus lunas?
Ámame, ámame te lo pido. Ámame, ámame te suplico.

Sedúceme con tu baile de melancolía. Déjame llorar ante tu
Presente ausencia. Déjame en la oscuridad de tus noches, como infante sin madre, estremecido por las sombras que dejan caer las garras de mi culpa… perdóname.

Espero, y envejezco con cada segundo mientras te observo rígida, e inmóvil. Amo el azul de tu piel, y el negro de tu cabello enredado, te deseo así, tal cual, inerte y escarchada. Pero tu vida, tu vida ha sido mía.

Nada logrará separarme de ti, ni por toda la sangre que eh de derramar. Nada me alejará de tu cuerpo, mármol entallado a tu majestuosidad fría. Ordénales a tus manos que se anuden en mi cuello, y sumérgeme en el más puro éxtasis que sólo tu venganza me podría proporcionar.

Como no he de amarte… ¿aun no quieres hablarme? Aborréceme, retuerce mi cuello con tu ira redentora. Sé heroína de mis pecados infernales. Aun rígida eres hermosa, aun fría me apasionas, aun tu azulada piel me parece tersa. Te miro desde un rincón del cuarto, esperando a que despiertes… te amo.

¿Inerte? Mi memoria me miente, tú sigues viva, todavía siento el forcejeo. tu cuerpo, mi cuerpo, mis manos sobre tu cuello, y el hierro frio sobre tu pecho tu me suplicas, ¿Por qué lloras? amada, yo no quise hacerte daño…¡¡ no!!

Ámame, ámame te lo pido. Ámame, ámame te suplico.
Mátame, mátame te lo pido. Mátame, mátame te suplico… hazme el honor de desangrarme asta las culpas, en tu ausencia, dame la muerte redentora… perdóname.



by Mariajo

No hay comentarios:

Publicar un comentario