Recuerdo que hace un tiempo soñé con un ser maravilloso,
Hice alusión acerca de su belleza y perfección,
De su prominente blancura y bondad, de lo hondo que su
Presencia caló en mi corazón, de lo feliz que me hizo su
Visita.
Fue tan celestial en el sueño, que jamás lo imagine
sin alas en la realidad, pero su mirada y forma humana eran de la misma
perfección que en lo onírico. su piel tersa y blanca
como la cordillera nevada, sus ojos profundos y hermosos como el océano,
sus manos grandes y protectoras… era todo tan real como mi
sueño, era todo lo que necesitaba para ser mi ángel.
Ángel mío, ahora que te he conocido, no quiero dejar de
resguardarme en tus alas,
ángel mío ahora que te he besado no quiero dejar de sentirte
en mis labios,
ángel mío ahora que puedo tocarte no quiero dejar de
estrecharte entre mis brazos…
no quiero despertar de este letargo.
Tengo el temor inmenso a despertar un día y no tenerte más,
a no volver a sentir la felicidad de mirarte al abrir mis
ojos por la mañana, a no sentir la calidez de tu piel rozando
la mía, a no volver a refugiarme en tu abrazo.
Ángel mió ahora que te he conocido,
ángel mío ahora que te he besado,
ángel mío ahora que nos acariciamos,
ángel mío ahora que nos sentimos,
ángel mío ahora que somos reales,
ángel mió ahora que no somos distintos,
ángel mío ahora que somos felices,
ángel mío ahora que nos amamos,
no quiero dejar de soñar la vida contigo,
solo quiero seguir viviendo este milagro,
el milagro de amarnos con el alma,
el milagro de habernos encontrado.
martes, 28 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





ES INCREIBLE LO HERMOSO Q ESCRIBES SIEMPRE TE LO HE DICHO ME ENCANTA ....
ResponderEliminar